De echo fueron tantos, tantos mas… Sonríe, el puto payaso sonríe mientras sigo luciendo mis lagrimas, las ha visto tantas veces ya.. sin inmutarse, cabalga sobre su jirafa de juguete. Ella, demasiada frágil, le pierde la vista al destino, y ya en busca del nada, sigue sin saber porqué, escuchando esas preciosas notas que como puñaladas clavan el dolor. Suena la cajita de música, con un perfecto movimiento de la necesidad de huir. quizás demasiadas veces ya.
princesa, luchaste a muerte contra ella misma y débil te dejaste vencer. Harta de reinar en tu palacio vacío, ahí encerrada entre paredes blancas, donde todo era nada.. Gente que ni te conocía, que podía haber dado la vida por ti, y tu tan blanca durmiendo rodeada de flores, viendo como pasaba el tiempo hasta que te traían la comida, te llevaban al baño, te vestían.. incluso esa máquina respiraba por ti.
365 días de eso.. ya eres feliz, no? Desde entonces lágrimas, recuerdos, palabras, fotos, poemas, vacío, odio, abrazos, canciones, llamadas, secretos, sonrisas, olvido, olvido, olvido… silencio. Un silencio que retumba que ahoga y no deja que el frío dolor vuele junto a tu recuerdo, hoy te echo de menos.. hoy y siempre.
